Los Ramones (un rock transfigurado)

Publicado: noviembre 16, 2013 en Bufo Alvarius en el Desierto de Sonora (MÚSICA)

the-ramones-1977

– I –

El rock llevaba años esperando a sus “bárbaros” y al final estos llegaron…

Tommy, Joey, Dee Dee y Johnny Ramone eran cuatro patanes que se morían de aburrimiento en las calles de Nueva York. Como otros miles…

Sin embargo, de entre toda esa gatería americana que se afanaba por “matar el tiempo” en aquellos años, fueron ellos los que encontraron la fórmula más instantánea de aniquilación. Los Ramones determinaron que, para matar su tiempo, bastaba con dos minutos: dos minutos de canción tocada a toda hostia.

Había nacido el punk…

-II-

Los Ramones lobotomizaron el rock de los años 50 y 60, desde su particular detrito.

Transformaron al viejo rocker en poco menos que un zombie. Mantuvieron sus entrañas, desposeyéndolo de su cerebro y su corazón (lobotomía adolescente). Utilizaban aún, en su música, los elementos de un viejo lenguaje -el pop-rock de veinte años atrás-, pero su significado parecía haberse perdido para siempre, en sus cerebelos…

El cuarteto pasó a cuchillo, pues, el viejo rock and roll, conservando no obstante su cadáver: rebajaron las letras y los temas simplones al nivel de su idiocia cretinoide; la melodía -esa muchachita linda del pop de principios de los 60- acabó poco menos que estuprada en manos de esta pandilla de salvajes; y la ardentísima energía de sus canciones era incapaz de ocultar una indiferencia letal… Incluso la velocidad -tradicional- del género quedó como transfigurada: y es que nunca antes el rock and roll se había dirigido tan rápido a ninguna parte…

Ya sólo faltaba que Johnny Ramone sometiera a la guitarra de Chuck Berry a algo parecido a un proceso de electroshock… y la revolución, al fin, se consumaría.

-III-

En este sentido, hablar de los Stooges, o de los New York Dolls, o de las bandas de garaje como anticipos del punk es puro bizantinismo… El punk (los Ramones) es un rock que se dirige a ninguna parte, y que ha perdido TODO su sentido. Un “vaciado de entrañas” completo, tanto musical como anímico, que sólo han conseguido estos cuatro desechos de Nueva York. Y nadie más, antes que ellos.

No hay en los Ramones pretensiones artísticas; no existe glorificación alguna de la guitarra; no hay vacíos metafísicos o intelectuales; no hay técnica; no hay “mensaje”, no hay la más mínima aspiración musical. De ningún supuesto precursor puede decirse todo eso (y quizás tampoco de ningún discípulo).

Si el punk, entre otras cosas, consiste en tocar fondo… sólo los Ramones cayeron tan bajo.

-IV-

Los acordes de asalto de Johnny Ramone se encargan de propulsar los cinco clásicos de 1976: “Blietzkrieg Bop”, “Judy is a Punk”, “Beat on the Brat”, “I wanna sniff some Glue” y “Today your Love, tomorrow the World”. Las tres primeras son composiciones supersónicas, de ritmo martilleante; “I wanna sniff some Glue” se convertirá en su primer adefesio y “Today your Love, tomorrow the World” en su primer gran himno “militar”. Escuchar este trabajo de los Ramones es lo más parecido a asistir al descubrimiento del fuego, o a la utilización de la primera herramienta: la banda, en años posteriores, no volvería a mostrarse ya tan troglodítica…

…pero el dominio definitivo del fuego lo conseguirán en 1977. Una tras otra, se suceden las cápsulas de rock concentrado y supersónico: “Teenage Lobotomy” es, quizás, la gilipollez maestra de los Ramones.

Rockaway Beach”, “Sheena is a punk rocker”, “Gimme Gimme Shock Treatment”, “Commando” y “Cretin Hop” arrancan a mata guitarra, y no ponen los pies en el suelo hasta dos minutos después. “I wanna be well” y “I don´t care”, por su parte, son las personalísimas “baladas” de esta pandilla de estafermos…

1978 señala la obsolescencia artística del grupo. Por suerte, “I wanna be sedated” y “I´m against it” (potentísima declaración de principios del cuarteto) se encargan de salvar el año… pero los Ramones están ya acabados; y con su misión -aquí, en la tierra del rock and roll- debidamente cumplida.

– VI-

En su música se encierran -como si de una fecundísima semilla se tratara- todas las potencialidades del punk: su rama cómica, la más “hard-rock” o dura, la nihilista, la veloz, la carroñosa, la melódica, el “horror-punk”…

Treinta años después de su aparición bien puede afirmarse que los Ramones fueron, sin duda alguna, la banda más decisiva e influyente de la historia del punk. Una gloriosa inepcia, que transfiguró todas las bases del rock and roll tradicional, sin ni siquiera proponérselo.

Por primera vez, el espíritu punk había tomado posesión completa de un ”cuerpo”…

– VII –

Ninguna “amenaza” podrá superar jamás ese terrible “hecho” que fueron los Ramones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s